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allan ahorcado a otro preso del injuba

(César Villamizar Trejo).- La muerte otra vez toca los barrotes del infierno terrenal encerrado en el Internado Judicial de Barinas. La hora, una vez más, aparece como la causa en la persona de un reo que apenas tenía menos de un mes en ese recinto carcelario tras purgar varios meses en la cárcel de Santa Ana, en el estado Táchira.

José del Carmen Cáceres, de 25 años, estaba marcado para morir en el penal de esta ciudad. Ayer, cerca de las seis de la mañana, uno de los internos gritó a todo pulmón lo que el celador aún no sabía: un preso estaba ahorcado entre las rejas de ese centro carcelario.

Las murmuraciones sobraban entre los reclusos: es el segundo compañero de rejas que amanece sin vida y guindando de harapos. El primero venía procedente de Trujillo y, ahora, el turno le tocaba a uno del estado Táchira, de donde era oriundo.

Cáceres, según archivos judiciales, fue procesado y condenado a ocho años de cárcel en un tribunal del estado andino. Fue juzgado y sentenciado en el año 2008 por los delitos de distribución de drogas, ocultamiento de arma de guerra y aprovechamiento de objetos provenientes del delito.

A principios del mes de enero, fue uno de los numerosos presos que ingresaron al Injuba en uno de los traslados practicados la pasada semana.

Sus dos compañeros de fechorías quedaron en aquella cárcel.

"No queremos reclusos alzados de otros lugares"

Aunque no se tiene claro la muerte del joven José del Carmen Cáceres, en corrillos del penal se dejó colar la especie según la cual líderes de la población penal, al parecer, no desean más traslados, menos de reos que tienen referencia de ser alzados y conflictivos.

Esta situación, según algunos funcionarios, ha generado tensión entre los presos que han venido de otros centros carcelarios, algunos de los cuales piensan que los reos que manejan el control en el Injuba han sido los autores de asesinatos por medio de la horca.

Llama la atención que en menos de una semana dos reclusos han muerto de manera similar a través de la horca.

"No es que se quiera especular, pero ese tipo de muerte llama la atención y genera suspicacia", dijo brevemente uno de esos funcionarios.

En la gráfica de Eduardo Roselis, el infortunado reclusos apenas tenía menos de un mes en el penal. 

(Fuente: laprensadebarinas)

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